Legionella y conductos de climatización: prevención, normativa y diferencias clave

Imagen microscópica de bacterias Legionella pneumophila colonizando un biofilm en una instalación de agua

Hace escasas semanas abordamos un un proyecto limpieza de conductos industriales típico: mal olor persistente procedente del aire acondicionado, síntomas compatibles con alergias y molestias relacionadas con la calidad del aire interior y, lo más preocupante, dos casos de neumonía atípica entre los trabajadores, cuyos afectados estaban de baja. 

Aunque la relación con la instalación debía determinarse mediante las correspondientes investigaciones sanitarias, la situación hacía imprescindible revisar el estado de los conductos de climatización.

La climatización llevaba funcionando más de tres años sin una limpieza profunda de los conductos y otros elementos del sistema. Esta falta de mantenimiento podía afectar de forma importante a la calidad del aire interior y hacía necesario revisar también los equipos e instalaciones asociados que pudieran presentar riesgo de proliferación de Legionella.

Legionella contra legionelosis: no son en modo alguno lo mismo

Vamos a aclarar esto desde el principio porque es una confusión muy habitual. La legionela es el nombre con el que habitualmente nos referimos a bacterias del género Legionella, presentes de forma natural en aguas dulces como ríos y lagos, donde suelen encontrarse en concentraciones bajas.

La legionelosis es la enfermedad causada por bacterias del género Legionella. Su manifestación más conocida y grave es la enfermedad del legionario, una forma de neumonía que puede llegar a ser severa. También existe una forma más leve conocida como fiebre de Pontiac.

La enfermedad del legionario se manifiesta como una neumonía y puede provocar fiebre alta, tos, dificultad respiratoria, dolor muscular y otros síntomas. La gravedad de la enfermedad puede variar de un caso a otro, pero puede ser mortal, especialmente cuando afecta a personas con enfermedades respiratorias previas, personas mayores o con las defensas bajas.

La transmisión se produce principalmente mediante la inhalación de aerosoles o pequeñas gotas de agua contaminadas. No suele transmitirse por beber agua y la transmisión entre personas es excepcional. 

¿Dónde existe el riesgo?

Gran parte de la problemática relacionada con la legionelosis se refiere a determinadas instalaciones que utilizan agua y pueden generar aerosoles. Algunos sistemas de climatización pueden formar parte de estas instalaciones cuando incorporan equipos o circuitos con estas características.

Es importante subrayar que los equipos domésticos convencionales de aire acondicionado no se consideran habitualmente una fuente típica de transmisión de Legionella, ya que no funcionan mediante sistemas de agua diseñados para generar y dispersar aerosoles contaminados. 

El problema es mucho más relevante en determinadas instalaciones industriales, comerciales y de uso colectivo. La bacteria requiere unas determinadas condiciones para poder proliferar, especialmente sistemas con agua en determinadas condiciones de temperatura, estancamiento, nutrientes y presencia de biopelículas. 

Las instalaciones que acumulan agua y pueden producir aerosoles son las que pueden presentar riesgo:

  • Torres de refrigeración y condensadores evaporativos: son instalaciones que pueden favorecer la proliferación y dispersión de la bacteria si no reciben un mantenimiento adecuado.
  • Sistemas de agua caliente sanitaria con acumulador y circuito de retorno.
  • Sistemas de agua climatizada con recirculación, como spas, jacuzzis, piscinas o bañeras de hidromasaje.
  • Determinados sistemas de humidificación y otras instalaciones que utilizan agua y pueden generar aerosoles.
  • Circuitos de instalación interior del agua de consumo, como aljibes, depósitos o determinadas tuberías.
  • Fuentes ornamentales y sistemas de riego por aspersión en el medio urbano, cuando reúnen las condiciones necesarias para favorecer la proliferación y dispersión.

El riesgo asociado a Legionella puede ser relevante en edificios de oficinas, hoteles, hospitales, centros comerciales o instalaciones industriales cuando existen sistemas que utilizan agua y pueden favorecer la proliferación y aerosolización de la bacteria, como determinadas torres de refrigeración, condensadores evaporativos o equipos de humidificación.

La bacteria puede colonizar estas instalaciones, multiplicarse en las zonas donde encuentra condiciones favorables y generar aerosoles contaminados capaces de provocar exposición de las personas. El mecanismo de dispersión dependerá del tipo, diseño y funcionamiento concreto de cada instalación.

¿Qué dice la normativa de prevención de Legionella?

En España, el marco legal para la prevención y control de la legionelosis queda definido principalmente por el Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, por el que se establecen los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis, posteriormente modificado por el Real Decreto 614/2024.

Esta normativa establece los requisitos sanitarios aplicables a las instalaciones susceptibles de convertirse en focos de exposición a Legionella e incide, entre otros aspectos, en:

  • Las instalaciones y equipos a los que resulta de aplicación.
  • La evaluación y gestión del riesgo.
  • Las operaciones de mantenimiento, limpieza y desinfección de conductos que deben realizarse.
  • Los controles y verificaciones necesarios.
  • Las medidas que deben adoptarse ante una situación de riesgo o la detección de Legionella.
  • La documentación y los registros que deben conservarse.
  • Las responsabilidades de los titulares de las instalaciones.

Además de la normativa de obligado cumplimiento, existen normas técnicas y documentos de referencia que pueden servir de apoyo para la gestión y control del riesgo de proliferación y diseminación de Legionella en las instalaciones.

Obligaciones para los titulares de instalaciones

Si eres responsable de un edificio en el que existen instalaciones susceptibles de presentar riesgo, te afecta. La normativa vigente establece diferentes obligaciones para los titulares de las instalaciones, entre ellas:

  • Implantar las medidas de prevención y control adecuadas en función del tipo de instalación y del riesgo identificado.
  • Ejecutar los programas de mantenimiento periódico necesarios.
  • Realizar obras de mejora estructural o funcional cuando sean necesarias para reducir o controlar el riesgo.
  • Llevar a cabo los controles y verificaciones exigibles, incluyendo los análisis microbiológicos y fisicoquímicos cuando correspondan.
  • Mantener actualizada y a disposición de las autoridades sanitarias la documentación y los registros de mantenimiento, control y actuaciones realizadas.
  • Cumplir con las obligaciones de notificación y comunicación a la administración sanitaria cuando resulten aplicables al tipo de instalación.

Medidas preventivas que establece la normativa

El principio fundamental para prevenir la proliferación y dispersión de Legionella consiste en controlar las condiciones que favorecen su crecimiento en las instalaciones de riesgo y reducir la posibilidad de exposición a aerosoles contaminados.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Reducir la acumulación de suciedad, incrustaciones, corrosión y biopelículas en los sistemas donde puedan favorecer la proliferación bacteriana.
  • Evitar las situaciones de estancamiento del agua y mantener las instalaciones en unas condiciones de funcionamiento adecuadas.
  • Controlar los parámetros del agua y las condiciones de la instalación conforme a los requisitos aplicables a cada sistema.
  • Utilizar materiales que sean capaces de resistir las condiciones de mantenimiento y desinfección y que no favorezcan la aparición de biopelículas.
  • Permitir el acceso a todos los equipos para facilitar su inspección, limpieza, desinfección y toma de muestras cuando sea necesario.
  • Disponer de los sistemas y medidas de control necesarios para reducir el riesgo de proliferación y dispersión de la bacteria.

Las condiciones concretas de mantenimiento, temperatura, limpieza, desinfección y control deben adaptarse al tipo de instalación y a los requisitos establecidos por la normativa vigente.

El riesgo real en los sistemas de climatización

Si recuperamos el caso del edificio de oficinas en Madrid, lo que encontraron nuestros técnicos durante la inspección inicial fue la imagen típica de una instalación con un mantenimiento insuficiente: acumulaciones de polvo, suciedad y zonas con humedad que podían favorecer el deterioro de la calidad del aire interior.

En este tipo de instalaciones, además del posible riesgo asociado a determinados equipos o circuitos que utilizan agua, los conductos mal mantenidos pueden acumular polvo, partículas, materia orgánica y otros contaminantes que deterioran de forma importante la calidad del aire interior (CAI).

La presencia y proliferación de Legionella en una instalación no se produce de forma aleatoria. La bacteria puede colonizar determinados sistemas con agua cuando encuentra condiciones favorables para sobrevivir y multiplicarse. 

Prevención: mantenimiento de las instalaciones y limpieza de conductos

Dentro de las medidas preventivas, es fundamental contar con instalaciones diseñadas y mantenidas para reducir las zonas en las que puede acumularse agua estancada y evitar las condiciones que favorecen la proliferación de Legionella.

El mantenimiento, la revisión de filtros y la limpieza periódica de los conductos por los que circula el aire también resultan de gran importancia para preservar una adecuada calidad del aire interior y evitar la acumulación de polvo, suciedad y otros contaminantes.

En Tecnobio contamos con experiencia en la limpieza y desinfección de sistemas de climatización y en la aplicación de protocolos de trabajo adaptados a las características de cada instalación. Nuestro protocolo puede incluir:

  • Evaluación inicial del estado de la instalación y, cuando procede, realización de mediciones o análisis relacionados con la calidad del aire interior (CAI).
  • Limpieza mecánica de los conductos para eliminar la suciedad, el polvo y los depósitos acumulados.
  • Aplicación, cuando el diagnóstico y el procedimiento lo requieren, de tratamientos de desinfección adecuados para la instalación y realizados conforme a los productos y procedimientos aplicables.
  • Emisión de la documentación correspondiente a los trabajos realizados y, cuando resulte aplicable, de los certificados o informes técnicos asociados al servicio.

La prevención es tu mejor aliada

La Legionella puede representar un riesgo real en determinadas instalaciones de climatización y otros sistemas que utilizan agua y pueden generar aerosoles. Los equipos domésticos convencionales de aire acondicionado, por el contrario, no suelen considerarse instalaciones típicas de riesgo para la transmisión de legionelosis.

Si te preocupa la calidad del aire interior de tu edificio o quieres revisar el estado de tus sistemas de climatización y conocer las medidas de mantenimiento más adecuadas para tu instalación, queremos ayudarte. En Tecnobio contamos con la experiencia necesaria para llevar a cabo trabajos de limpieza y mantenimiento de conductos y sistemas de climatización adaptados a las características de cada proyecto.

Ponte en contacto con nosotros y solicita un presupuesto sin compromiso. Un mantenimiento adecuado de las instalaciones es fundamental para proteger la calidad del aire interior y contribuir a la seguridad de los ocupantes del edificio.

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