Hace tres semanas, nos llamaron desde una planta de envasado para un servicio de limpieza de conductos en Madrid. Se trata de un problema muy frecuente en el contexto de los sectores industriales. En la zona de embalaje notaban un “olor raro” y observaron un incremento de bajas por alergias en trabajadores que estaban de turno de mañana.
Un exhaustivo recorrido de sus conductos de climatización industrial nos permitió encontrar una sucesión de capas de polvo compactado de varios milímetros, restos de grasa proveniente de una cocina contigua en el circuito de retorno y muchas colonias de hongos en los codos de la red. La última revisión técnica se realizó escasos meses atrás, pero no incluía un servicio de limpieza de conductos industriales.
Esto sucede con más frecuencia de lo que parece. Y en un entorno industrial no sólo se trata de una cuestión de confort; se trata de una cuestión de producción, de personal y en muchos casos hasta de normativa.
¿Qué es la limpieza de conductos industriales?
Los conductos de climatización industriales son las venas del edificio, fábrica u hospital. Por ellas circula el aire que respiran los trabajadores, y en la mayoría de los casos el aire que está en contacto con procesos productivos, líneas de envasado o salas limpias. Si esas venas están sucias, todo lo que circula por ellas se contamina.
La limpieza de conductos industriales no es “pasar el aspirador” por las rejillas que se ven. Eso es cosmética, no limpieza. El trabajo real consiste en acceder al interior de la red, normalmente, con robots de inspección, sistemas de presión negativa para evitar que el polvo se difunda por la nave, y cepillado mecánico de cada tramo, para retirar la suciedad que se ha acumulado en la pared del conducto. No solo la que se puede ver a través de la boca de ventilación.
En la planta de envasado que comentábamos antes, el conducto de retorno principal tenía una sección de cerca de un metro de diámetro, y dentro, el polvo compactado había reducido el paso útil de aire considerablemente.
El sistema de climatización llevaba meses forzando el motor para compensar la pérdida de caudal, y nadie lo había relacionado con la subida de la factura eléctrica. Es un patrón que repetimos con frecuencia: el conducto sucio, además de ensuciar el aire, hace que el sistema que lo mueve sea más caro.
La limpieza de conductos de climatización industrial completa implica acceder al interior de cada tramo, de cada codo, de cada plenum, etc., que son las zonas donde se ensucia más con el paso del tiempo.

Por qué el ambientador o el filtro nuevo no resuelven la situación
Es bastante habitual que, al percibir el mal olor del aire acondicionado, se proceda a cambiar el filtro o se coloque un ambientador en el conducto. Ell problema sigue existiendo, solo que ahora huele de forma distinta durante un par de días.
El filtro nuevo retiene partículas nuevas, pero no destruye la biopelícula, tampoco el polvo ya compactado que se encuentra en el interior del conducto. Y el ambientador, en el mejor de los casos, disimula el olor; en el peor, añade aún un nuevo compuesto químico al aire que está circulando por toda la planta.
Lo mismo sucede con los desengrasantes genéricos que en ocasiones se aplican directamente sobre la rejilla, dando a entender que eso es suficiente. Estos llegan, como mucho, a escasos centímetros del conducto. El resto de la red, que puede tener decenas de metros de trayectoria, sigue exactamente igual. La única manera de saber si un conducto está verdaderamente limpio es entrar en él, no rociar su boca de entrada.
Señales que determinan que los conductos industriales necesitan ser revisados
- Mal olor que emerge al encender el sistema cuando ha estado parado un tiempo, o que se intensifica con la humedad.
- Incremento de las bajas por alergia por parte del personal: picazón de ojos, congestión, cefaleas, que se repiten en las mismas áreas del edificio.
- Manchas oscuras alrededor de las rejillas de impulsión.
- Disminución del rendimiento del sistema de climatización sin que se aprecie en inspección, un fallo mecánico aparente, ya que el conducto sucio reduce el caudal.
- Resultados de auditoría o inspección que citan normativas como la UNE 100012 sin que exista un protocolo de limpieza debidamente documentado.
A veces alguno de estos síntomas por separado no constituye una urgencia, pero sí un aviso serio.
Es un dato que solemos compartir con quienes llevan la parte de mantenimiento: el ciclo de limpieza recomendable de un conducto industrial es de 1 año en condiciones normales de uso, y se ve disminuido considerablemente si la nave está pegada a una cocina industrial, en una zona con tráfico de vehículos pesados, o si el proceso productivo genera partículas en suspensión (harinas, productos textiles, madera).
En esos casos, la frecuencia de revisión debería ser de seis meses..
El protocolo NADCA y la razón de su importancia
Esto vamos a tener que decirlo en algún momento, por muy técnico que suene el término: NADCA es la asociación norteamericana que establece los protocolos de limpieza e inspección de conductos, y sus criterios (junto a la norma española UNE 100012) son la referencia técnica que se usa para establecer que un conducto está limpio, no solo si “parece” limpio. Traducido al lenguaje de la práctica, esto incorpora tres cosas: inspección previa mediante cámara o robot, limpieza mecánica certificable tramo a tramo, y verificación final con muestreo de superficie que confirme que los niveles de contaminación están dentro de lo aceptable.
Si no se hace esa verificación final, la limpieza de los conductos indistriales es una promesa. Si se hace, es un dato. Pero esto tiene una consecuencia práctica que muchas empresas pasan por alto: sin informe de verificación no hay forma de defender ante el cliente, la compañía o el inspector que el sistema de climatización cumple las condiciones mínimas de salubridad. El papel no sustituye el trabajo, pero el trabajo sin papel tampoco es de mucho provecho el día que alguien pregunta.
Desinfección de conductos industriales: cuándo es necesaria
Limpiar y desinfectar no es lo mismo. La desinfección de conductos industriales entra en juego cuando se confirma la presencia de hongos, de bacterias o hay actividad sensible al riesgo microbiológico: industria alimentaria, sanitaria, salas blancas, o simplemente naves con antecedentes de humedad estructural.
Conviene aclarar un aspecto que genera confusión: la desinfección, por sí sola, carece de sentido. Si se aplica un desinfectante sobre una capa de polvo y de grasa, éste actuará, como mucho, sobre la capa superficial de esa capa, sin acceso a los microorganismos que se forman en las capas inferiores.
Nosotros siempre recomendamos llevar a cabo ambas y evitar problemas en el futuro.
Qué significa en la práctica un servicio de limpieza de conductos de climatización industrial
Un servicio serio de limpieza de conductos de climatización industrial pasa, en nuestra experiencia, por estas etapas:
- Inspección inicial registrada en vídeo.
- Diseño del plan de acceso a la red (apertura técnica en caso de que se carezca de registros suficientes).
- Limpieza mecánica con presión negativa para no dispersar la suciedad por la nave.
- Desinfección si el muestreo así lo justifica.
- Entrega de un informe final ilustrado con evidencias fotográficas y de muestreo.
Ese informe final es también lo que te hace falta si te piden justificar el cumplimiento normativo en una auditoría.
Si además el sistema de climatización no ha sido revisado a lo largo de los años, y no estás seguro/a de que se trate de suciedad superficial, conviene combinarlo con un servicio de detección de humedades o bien con la revisión periódica del propio sistema de climatización, porque a menudo el conducto sucio es un síntoma de un problema mayor en la instalación.
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