Desinfección de conductos de aire acondicionado: por qué no basta con un ambientador

La desinfección de conductos de climatización es la única solución definitiva cuando el aire acondicionado desprende un insoportable olor a cerrado o humedad. Hace poco nos encontramos con un caso muy claro en un restaurante: el equipo enfriaba a la perfección, pero los clientes se quejaban del mal olor en sus reseñas. Cambiaron los filtros y pusieron ambientadores, pero no sirvió de nada.

El problema no estaba en el filtro ni en el aire de la sala. Estaba dentro de los conductos, en la parte que nadie ve. No es un caso raro. Es, probablemente, el motivo más habitual por el que alguien busca desinfectar el aire acondicionado por primera vez.

A continuación, te contamos cómo puedes conocer si tu local es necesario desinfectar los conductos de aire acondicionado y de qué manera eliminar los microorganismos de la raíz.

¿Por qué un ambientador no es una alternativa válida a la desinfección de los conductos?

Poner un ambientador cuando el olor procede de los conductos es como fregar el suelo antes de arreglar la gotera: el agua sigue goteando; solo que ahora huele diferente durante un rato.

Los conductos de climatización constituyen un circuito cerrado, sombrío, con ritmo de humedad residual y temperatura relativamente homogénea. Son, precisamente, las condiciones bajo las cuales el polvo orgánico, los ácaros, los hongos y determinadas bacterias se instalan y multiplican.

Un ambientador actúa sobre únicamente la capa de aire que está presente en la habitación y no ve afectado aquel que está adherido a las paredes internas del conducto. Esa es la razón por la cual el efecto es pasajero y el olor regresa.

El caso de cambiar el filtro solo es exactamente lo mismo: el filtro se queda con una parte de las partículas que se encuentran en circulación por el conducto, pero si el conducto ya tiene acumulada una capa de suciedad biológica, esta permanecerá ahí, desprenderá esporas y será la que genera el problema.

Caso de éxito limpieza conductos particular
Operario de TecnoBio trabajando en una vivienda

¿Qué significa entonces la higienización del aire acondicionado?

Aquí vale la pena aclarar un tecnicismo, ya que se utiliza mucho y no necesariamente bien: la limpieza no es lo mismo que la desinfección.

La limpieza de los conductos de aire acondicionado es la que quita la suciedad física: el polvo que se haya acumulado, fibras, residuos y partículas en suspensión que han ido a parar a las paredes del conducto o de la instalación del aire acondicionado. Se hace a través de cepillado mecánico y aspiración de alta potencia, siguiendo el protocolo NADCA (esto lo decimos porque es la referencia técnica del sector, y en la práctica significa aplicar un estándar de limpieza validado internacionalmente, no un procedimiento improvisado).

La desinfección de los conductos de aire acondicionado, en comparación, va más allá: una vez retirada la suciedad de los conductos, se aplica un producto biocida homologado que elimina la carga microbiológica que queda en la superficie del conducto: bacterias, hongos y otros microorganismos que la limpieza por sí misma no destruye.

Hacer solo una de las dos cosas es una solución a medias. Limpiar sin desinfectar deja el sustrato húmedo listo para que vuelva a colonizarse. Desinfectar sin limpiar es aplicar biocida sobre una capa de suciedad que lo neutraliza antes de que actúe.

Señales de que tu instalación necesita desinfección, no solo limpieza

Hay indicios que apuntan a un problema de bacterias en los conductos del aire acondicionado y no solo de acumulación de polvo:

  • Olor a humedad o a cerrado que aparece al encender el equipo y desaparece a los pocos minutos.
  • Síntomas de alergia, tos o irritación de garganta que mejoran fuera del espacio climatizado.
  • Manchas de humedad o restos oscuros visibles en rejillas y difusores.
  • Instalación sin mantenimiento documentado desde hace más de un año.
  • Uso intensivo del sistema en un espacio con muchas personas: oficinas, clínicas, restaurantes, gimnasios.

Cualquiera de estas señales es motivo suficiente para plantearse una limpieza y desinfección de aire acondicionado, y no simplemente un cambio de filtro.

Cómo desinfectar conductos de aire acondicionado: nuestro proceso

Cuando alguien nos pregunta cómo desinfectar conductos de aire acondicionado, la respuesta corta es que no es algo que se pueda improvisar con un producto de bricolaje pulverizado por una rejilla. 

El proceso que seguimos en TecnoBio tiene varias fases:

  1. Primero, inspección del estado de la instalación, con acceso a los tramos de conducto y valoración de la carga de suciedad. 
  2. Segundo, limpieza mecánica con cepillado y aspiración de alta potencia siguiendo el protocolo NADCA. 
  3. Tercero, aplicación de producto biocida homologado y registrado en sanidad sobre toda la superficie interna ya limpia. Y cuarto, revisión y, si procede, sustitución de filtros, como parte del mismo servicio y no como un extra aparte.Importante, la aplicación del biocida-desinfectante debe realizarse por una empresa registrada en el ROESB y por un aplicador autorizado y con su correspondiente carnet de aplicador de biocidas nivel II.

Este último punto lo tratamos con detalle en nuestro artículo sobre revisión, limpieza y sustitución de filtros de climatización, porque un filtro saturado puede echar por tierra el resultado de una desinfección bien hecha.

Todo el proceso queda debidamente registrado. Una vez realizado el mismo, el cliente dispone de un informe donde se incluye el estado inicial de la instalación, el trabajo que se ha realizado y, si aplica, el biocida que se ha aplicado junto con su ficha técnica. En instalaciones de uso profesional se entiende que tal informe es además la prueba documental que suele ser pedida en el transcurso de una auditoría o de una inspección.

¿Y si soy yo el que limpia los conductos?

Es algo que nos preguntan con mucha frecuencia, especialmente particulares en el ámbito de las viviendas. La sinceridad en este aspecto es muy simple: un particular puede limpiar perfectamente una rejilla o un difusor con un trapo y algo de constancia. Lo que no se puede realizar es entrar en el interior del conducto, el cual discurre por falsos techos y tramos sin registro sin poder aplicar un producto biocida homologado por la normativa, que le dote de las garantías así como la dosis que establezca la normativa.

Los kits de limpieza que se comercializan para el uso doméstico actúan, como mucho, sobre la unidad interior y la salida de aire más próxima; no llegan al conducto. Es la misma lógica del ambientador: tratan el síntoma, no la causa.

El alcance que tiene los equipos profesionales, no los tiene un particular. Las máquinas están dotadas de mangueras de 10, 15 metros de longitud, lo que le permiten alcanzar en su totalidad la instalación de conductos.

De esta manera garantizamos que toda la instalación de conductos es tratada correctamente, sin dejar un centímetro sin actuar en la instalación de conductos.

Cada cuánto hay que desinfectar los conductos de climatización

No existe una cifra única para todos los casos, y sería poco honrado darla como si la hubiese. La frecuencia depende de tres factores: el número de horas de uso, el número de personas que ocupan el espacio y la sensibilidad de dichas personas.

Una vivienda con un uso moderado del aire acondicionado puede requerir revisiones cada uno o dos años. Un local de restauración, una clínica, un gimnasio o una oficina con el sistema en marcha una buena parte del día tienen una exposición muy distinta, y ahí la revisión se plantea una vez al año o, a veces, cada seis meses, si hay usuarios especialmente sensibles.

Y por otra parte, la primera desinfección debe hacerse en el momento en que aparece cualquiera de las señales que hemos descrito anteriormente y no esperar a que pase una fecha del calendario.

Nuestra recomendación en viviendas y  los casos que haya personas habitando y que tengan alergias o patologías respiratorias, es un mínimo de una vez al año.

Por qué la higiene de los conductos importa más de lo que parece

Un aire acondicionado sin un mantenimiento de conductos, no sólo produce mal olor. Redistribuye por toda la instalación lo que ha ido recogiendo a lo largo de los conductos, entre lo cual se encuentran hongos y bacterias, cada vez que se pone en funcionamiento.

En espacios ocupados por personas sensibles (alérgicas, asmáticas u con patologías respiratorias) esto tiene una consecuencia directa y cuantificable sobre su bienestar. En espacios de uso público o profesional, además, constituye lo que la mayoría de protocolos de mantenimiento de conductos de aire acondicionado énis a tener en cuenta.

La limpieza y desinfección de aire acondicionado en casa no es distinta en la forma, aunque la dimensión sea menor: los mismos conductos, la misma humedad residual, el mismo riesgo si es descuidado.

¿Cuándo fue la última vez que se desinfectó tu instalación? Si no lo recuerdas, probablemente sea porque nunca se ha llevado a cabo.

Contacta con TecnoBio para una valoración sin compromiso.

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